Devocional “Salvación en Cristo”

Título: “Salvación en Cristo”

Lucas 19:10.

“Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.”

La palabra salvación” nos lleva a pensar, en la “solución de un problema grave o liberación de un peligro, de una amenaza, de una situación difícil, etc.”. Desde la perspectiva bíblica, encontramos desde el libro de Génesis, la caída del ser humano a causa del pecado generado por la desobediencia a las instrucciones de Dios, causando así, una separación eterna (muerte espiritual) del ser humano por todas las generaciones.

Históricamente, el ser humano se ha visto imposibilitado para reconciliarse con su Creador. Ni las buenas obras, ni las corrientes filosóficas, ni ninguna otra cosa creada, pueden reconciliar al ser humano con su Creador, solo, el Hijo de Dios, Jesucristo, puede salvar a esta humanidad de la muerte eterna y de la maldición del pecado, provocado por Satanás, el mundo y la carne.

Es por eso, que todo seguidor de Cristo, debe comprender lo que significa la “salvación” para esta humanidad y la responsabilidad que tenemos de cumplir con el mandato dado por Jesucristo a sus discípulos, de llevar las buenas noticias a los perdidos. Jesucristo vino a buscar y a salvar lo que se había perdido. No se trata meramente de evitar que las personas vayan al infierno, tampoco se trata de ofrecer un plan de beneficios materiales o ausencia de penas y dolores, menos, que las personas se conviertan en simples religiosos. Se trata de hablar a toda creatura del amor de Dios hacia el pecador y del propósito divino de liberarlo de la maldad, ofreciendo liberación y bendición para sus vidas, a todas las naciones y en todas las generaciones, dando así, una mayor gloria a nuestro Dios.
Cuando tengas algún tipo de conflicto no dejes que las emociones te traicionen tienes a tu favor la razón que te ayuda a equilibrar lo que creo que debe ser con lo que realmente tiene que ser. Guardar el consejo te equipa para poder sacar de tu corazón esa sabiduría probada por otros. Dios nos manda a no retar la ley ni a menospreciar la sabiduría por eso con mucha ternura nos llama hijitos.
Bendiciones.

Amado hermano y lector, solo la pasión y oración por la gloria de Dios, puede impulsarnos a ser un genuino mensajero del plan de salvación para todos los pueblos y naciones, empezando desde nuestra Jerusalén y simultáneamente a los lugares en donde el Espíritu Santo nos guie.

Oramos

• Dios de amor y misericordia, perdona el pecado de tu pueblo, que no ha obedecido tu mandato de proclamar las buenas nuevas de salvación a toda creatura. (Marcos 16:15)
• Padre, enséñame a ver dónde estás trabajando, para unirme a tu plan y ser un canal de bendición para los que no tienen esperanza y ofrecerles el plan de salvación en Cristo.
• Ayúdame a recordar, que soy responsable por los que se pierden, si tuve la oportunidad de hablarle y no lo hice. Ayúdame a tener presente que soy deudor (a) ante ti Señor.

Todo lo pedimos en el nombre de Jesús, Amé.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *